El exalcalde de Gandia se despide este martes en Valencia aprovechando la inauguración de la polémica exposición de esculturas de Toni Miró en La Marina.

El exalcalde de Gandia José Manuel Orengo dejará la política activa para buscar nuevos horizontes en la vida privada. Orengo se despide este martes, 25, aprovechando la inauguración de la polémica exposición de esculturas de Toni Miró en La Marina de Valencia, que ha sido montada por Presidencia de la Generalitat y la Conselleria de Cultura.

En un escrito publicado en su perfil de Facebook, Orengo señala que “algunos tenemos la suerte de poder empezar de nuevo y sin confesarnos, ya lo hice hace un tiempo cuando abandoné la empresa para entrar en política de la mano de Pepa Frau, lo volví a hacer cuando perdió la alcaldía en Gandia y me impliqué para recuperarla con Ximo Puig y Diana Morant, y lo he hecho con respeto cada vez que lo he sentido necesario en mi vida personal”.

El exalcalde añade que a partir de ahora no quiere más política, ni más ambición que no sea la de sentirme vivo y libre, y si queréis, útil a aquellos y en aquello que me importa fuera de la vida pública”.

Asegura que se va “contento por dejar amigos, por todo lo que ha salido bien y agradecido por haber aprendido de aquello que no ha salido tan bien, deseando ‘bon vent’ a aquellos que se quedan”.

Orengo fue alcalde de Gandia entre 2003 y 2011. Tras ello empezó un periodo como diputado provincial. A raíz de las elecciones autonómicas de 2015 fue uno de los muñidores del Pacte del Botànic. Hasta la fecha era asesor de Presidencia, mano derecha del presidente de la Generalitat, Ximo Puig. En el PSPV-PSOE era vicesecretario de Relaciones Institucionales, considerado como el “número 3” del partido.

Su profesión es la de ingeniero técnico agrícola. En la actualidad ultima un máster MBA en la Universidad Internacional de Valencia. Su trabajo fin de máster está dedicado a la Fundación Cical, una entidad con apoyo del Consell que pretendía servir como centro de asesoramiento para ayuntamientos pero que quedó abortado después de que saltara a la prensa se la criticara como “chiringuito”.